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¿Por qué jugar con tu gato es importante?

Tu gato es cazador por naturaleza, así como lo fueron sus antepasados y así como lo son sus parientes salvajes (los tigres son un buen ejemplo). Estos instintos innatos (cazar, atrapar y matar) lo acompañan todos los días y necesitan ser satisfechos a través del juego.

Pero se trata de un juego interactivo donde tienes que participar activamente. Lo que quiero decir con esto es que no basta con que le lances una pelota esporádicamente y esperes que tu gato quede satisfecho.

Míralo de esta forma: tienes rutinas diarias por satisfacer como levantarte para ir a trabajar, ducharte, vestirte, peinarte y muchas cosas más. Tu gato también tiene sus rutinas y una primordial es el juego. Por ello jugar con él también debería ser una parte relevante en tu día.

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En este artículo te cuento por qué jugar con tu gato es importante y cuál es tu papel en todo esto.

Tu gato es un acumulador… de energía

Mientras tu gato duerme reúne energía que le servirá para cazar.

Cuando despierta, esa energía necesita un objetivo donde pueda ser liberada.

Sin embargo, dormir no es la única forma de acumular energía.

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En tu hogar existen picos de energía todos los días. Los más altos se presentan en la mañana cuando todo el mundo se despierta y en la noche cuando todos regresan.

Durante el día, tu gato incrementa su energía de las interacciones contigo, de las actividades de tu hogar y de lo que sucede a su alrededor (como el ruido del tráfico, el ruido de los vecinos o la presencia de aves).

Si tu gato estuviera en la naturaleza, como sus parientes salvajes, dirigiría toda esta energía en la caza de presas. Pero como ese no es el caso, necesita una forma de liberarla o terminará por explotar, como un globo cuando tiene demasiado aire.

Es por esto que jugar con él es importante porque le ayudará a liberar sanamente toda esa energía. Si esto no sucede, lo próximo que verás pueden ser comportamientos diferentes como silbidos, mordiscos, agresiones, huidas, acicalamientos exagerados; todo en un intento desesperado de deshacerse de esa energía.

Para ello debes tener una buena rutina diaria de juegos, siendo tu la otra parte que participa en el juego.

Mientras juegas con tu gato replica a la presa

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Ahora que conoces que tu minino es un acumulador de energía y lo que puede pasar si no se deshace de ella, tienes más claro que jugar con él es una actividad que requiere compromiso y que no es negociable.

Dentro de toda rutina de juegos, los juguetes interactivos (principalmente) no pueden faltar.

Uno que te servirá es la varita telescópica para presas de aire (o también conocido con el juguete de la caña) porque permite que los dos participen en el juego: De un extremo estarás tú y del otro estará tu gato tratando de cazar a la presa que simulan las plumas.

Para que estos juguetes cumplan su objetivo durante el juego, es esencial que repliques los movimientos que tendría una presa en la naturaleza.

En otras palabras, tienes que adueñarte del papel del ave (del ratón, de la lagartija…). Por un momento imagina que realmente eres una presa ¿qué harías si estuvieras cerca de un mamífero con colmillos?

Por esto que te acabo de mencionar, el juego no se trata solo de hacer que corra por toda la casa para que atrape la presa. Para él también es importante acecharla, saltar sobre ella y “matarla”. El agotamiento vendrá de realizar todas estas actividades.

Sin duda los objetivos de jugar con tu gato se cumplirán: su instinto cazador quedará satisfecho, eliminará la energía acumulada, será feliz y tendrá una mejor relación contigo.

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¿Y si mi gato no quiere jugar?

Muchas veces he escuchado decir a papas gatunos que su gato es perezoso porque solo pasa durmiendo y juega muy poco con sus juguetes.

Lo cierto es que todos los gatos juegan y lo hacen de diferentes maneras.

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Descubrir lo que le gusta será el pilar principal a la hora del juego. Estás preguntas te ayudarán:

  • ¿Le gustan las presas de tierra o de aire?
  • ¿Es un cazador de lagartijas, ratones o de aves?
  • ¿Puede moverse fluidamente de un lugar a otro?

Es necesario que conozcas también si a tu gato le gusta:

  • Emboscar desde un lugar abierto
  • Acechar y correr desde un lugar donde está escondido
  • Esperar para saltar sobre la presa cuando sale del algún sitio en el suelo.

Sabrás que vas por buen camino si cuando juegen tu gato tiene sus ojos bien abiertos, con toda su atención en el juguete, sus músculos tensionados e inclusive hasta moviendo la punta de la cola.

Lo que verás a continuación serán sus pupilas dilatadas, el balanceo de su cabeza, el bien conocido y divertido meneo de su trasero, y finalmente el salto sobre el juguete.

Es posible que tu gato se canse de un juguete. Si eso pasa rótalo. Eso mantendrá su interés durante las sesiones de juego.

Y recuerda siempre esto: es importante que te des el tiempo de jugar con tu gato todos los días, solo así mantendrá satisfechos sus instintos de cazador. Como resultado verás cambios en su vida y en tu relación con el.

PD. En un próximo artículo te hablaré de 6 juguetes para gatos.

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